En una provincia como Río Negro, donde la geografía dicta ritmos económicos dispares, el verdadero poder –o "donde se corta el bacalao", como dirían algunos– no reside solo en la capital administrativa de Viedma, sino en la capacidad de armonizar regiones con potenciales únicos.En una provincia como Río Negro, donde la geografía dicta ritmos económicos dispares, el verdadero poder –o "donde se corta el bacalao", como dirían algunos– no reside solo en la capital administrativa de Viedma, sino en la capacidad de armonizar regiones con potenciales únicos.

Por Redacción de LPRN

En una provincia como Río Negro, donde la geografía dicta ritmos económicos dispares, el verdadero poder –o «donde se corta el bacalao», como dirían algunos– no reside solo en la capital administrativa de Viedma, sino en la capacidad de armonizar regiones con potenciales únicos.

Desde el turismo pujante de Bariloche hasta la producción frutícola del Valle, pasando por la minería emergente en la Línea Sur y el subexplotado litoral atlántico, Río Negro enfrenta un desafío geopolítico y social: transitar de un modelo extractivo dependiente a uno sostenible e inclusivo. En un contexto nacional donde los commodities minerales dominan el debate, la provincia debe reclamar su rol en el desarrollo federal, como lo evidencia el Presupuesto 2026 con un superávit proyectado y gastos por $3,3 billones, centrados en eficiencia estatal y modernización.

Bariloche: El Motor Turístico que se Reinventa Todo el Año

San Carlos de Bariloche ya no es solo un destino estival o invernal; se ha transformado en un hub económico impulsado por un sector privado innovador. Atrás quedaron los empresarios tradicionales que operaban cinco meses al año; hoy, inversores con visión global promueven productos todo el año, desde ecoturismo en verano hasta experiencias gastronómicas en otoño. Como coinciden visitantes de alto perfil, Bariloche es «el lugar más lindo del mundo, todo el año», un eslogan que no requirió invención, solo promoción estratégica. Esta evolución ha generado empleo sostenido y diversificado la economía local, aunque persisten desafíos como la presión ambiental y la desigualdad social. En 2025, la Agencia de Desarrollo Económico (ADERN) consolidó alianzas público-privadas para potenciar este crecimiento, como se vio en iniciativas de construcción territorial.

El Valle: Guardián de la Producción Frutícola Frente a Desafíos Nacionales

El Alto Valle, principal productor mundial de peras y manzanas, lucha por no sucumbir a un panorama geopolítico nacional que prioriza commodities minerales sobre matrices productivas tradicionales. En un «circo» de exportaciones extractivas, el sector agropecuario rionegrino demanda inversiones en riego y tecnología para competir globalmente. En 2025, Río Negro marcó un punto de inflexión con inyecciones estratégicas en sistemas de riego, fortaleciendo la producción y el uso eficiente del agua, según el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo. Sin embargo, la ausencia histórica de industrias manufactureras locales –como fábricas de procesamiento– deja al Valle vulnerable a fluctuaciones externas. Es hora de demandar políticas federales que equilibren el carry trade con el apoyo a economías regionales.

La Línea Sur: De la Agropecuaria Tradicional a la Minería Responsable

La Línea Sur, antaño bastión de producción agropecuaria, ha visto declinar sus actividades tradicionales desde eventos climáticos como la nevada de 1984, que diezmaron rebaños de chivos y ovejas en zonas como Aguada Cecilio. El arribo del tren facilitó importaciones pampeanas, relegando la producción local a un recuerdo. Hoy, el perfil se redefine hacia la minería sostenible, con potencial en recursos como el litio y el cobre, alineado con el modelo de diversificación productiva que impulsa la provincia. Pero este giro debe ser inclusivo: comunidades originarias, con su idiosincrasia cultural, no pueden ser forzadas a un molde capitalista occidental. Comentarios racistas del pasado –como aquellos que condicionan el progreso a «ojos celestes»– son inaceptables; el desarrollo debe respetar identidades mapuches y tehuelches, integrando sus visiones en planes como el de ADERN para 2026.

La Costa Atlántica: Un Golfo Subutilizado en Espera de Visión Estratégica

El Golfo San Matías, con calado ideal para embarcaciones de gran porte, permanece inactivo mientras los fletes migran a puertos norteños. Esta abulia dirigencial –común en todas las regiones– refleja una gestión provincial histórica más enfocada en administrar legados que en negociar nichos de mercado. Proyectos como Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) en Punta Colorada prometen cambiar esto: a fines de 2026, Río Negro podría exportar petróleo atlántico, posicionándose como puerta de salida para Vaca Muerta y generando empleo en logística y metalmecánica. En entretenimiento y sociedad, la costa podría potenciar festivales culturales y turismo marítimo, pero falta iniciativa estatal para romper la inercia.

Hacia un Río Negro Integrado: Propuestas Más Allá de los Eslogan Nacionales

En un escenario donde candidatos repiten eslóganes nacionales sin anclaje territorial –salvo excepciones como las propuestas de Cortez–, Río Negro necesita líderes que prioricen lo local. El Estado provincial debe demandar su mandato esencial: gestionar, negociar y fomentar nichos como vitivinicultura, apicultura y acuicultura, tal como promueve el Ministerio de Desarrollo Económico. Mi recomendación: Invertir en alianzas público-privadas, respetar diversidades culturales y alinear con el Presupuesto 2026 para un desarrollo equitativo. Solo así, la provincia cortará su propio «bacalao» en el mapa argentino, transformando fragmentación en fortaleza.

Por LPRN

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