María Emilia Soria usó el acto del Día de la Lealtad en Lamarque para fijarle tareas al peronismo rionegrino rumbo a 2027. La intendenta de General Roca pidió escuchar, organizar y convencer, y dejó una advertencia: «Nadie nos va a votar por la nostalgia».
El acto se hizo el sábado 17 en Lamarque y reunió a intendentes, legisladores, concejales y militantes del justicialismo. María Emilia Soria fue la oradora central. La intendenta lanzó en agosto su candidatura a la Gobernación, y su mensaje apuntó a las elecciones provinciales de 2027.
Antes del acto, el partido todavía discutía lugares y garantías internas, como se contó en esta nota previa. Ahora quedó el discurso, con una consigna que atravesó toda la intervención: «La lealtad no se recuerda: se cumple».
Los tres ejes de María Emilia Soria para 2027
Soria ordenó su mensaje en tres verbos: volver a escuchar, volver a organizar y volver a convencer. Cada uno apuntó a una tarea distinta para la campaña.
El primero tiene que ver con el territorio. «Río Negro es enorme. El Alto Valle no es el Valle Medio, ni la Línea Sur es el Golfo», afirmó. Por eso, pidió acercarse a productores, docentes, jóvenes y familias de toda la provincia, y no mirar solo a las ciudades grandes.
El segundo eje fue la organización partidaria. En ese punto, sostuvo que la unidad no obliga a negar las diferencias internas. «La unidad de los rionegrinos se organiza en la unidad básica, en el club, en el barrio, en cada pueblo», dijo. Además, citó la experiencia electoral de 2011 como antecedente de construcción colectiva.
El tercero fue el más directo. «Nadie nos va a votar por la nostalgia. Tenemos que explicar qué provincia queremos», planteó. De hecho, propuso una economía que no dependa de una sola actividad, con la fruticultura, la pesca, el turismo y la energía creciendo en conjunto.

Críticas a Nación y un mensaje a los jóvenes
La intendenta también apuntó contra el Gobierno nacional. Sostuvo que sus medidas golpean a trabajadores, jubilados y familias. Al recordar el 17 de octubre de 1945, vinculó aquella movilización obrera con la situación actual. Además, defendió el trabajo como eje de la identidad justicialista.
Otro tramo del discurso estuvo dedicado a las nuevas generaciones. «El peronismo no se hereda, se contagia: con el ejemplo, con la puerta abierta, con una invitación que no suene a sermón», dijo. En esa línea, planteó que los jóvenes no son solo el futuro, sino protagonistas del presente.
Para el cierre, Soria pidió trabajar por una provincia «pujante, equilibrada, sin ciudades ni regiones postergadas». Y dejó una frase de despedida: «A los que nos precedieron les debemos memoria, a los compañeros que caminan a nuestro lado, lealtad y a los rionegrinos que todavía esperan una oportunidad, les debemos un futuro mejor».
Lo que viene en el peronismo
El discurso de Lamarque funcionó como una hoja de ruta para la candidata. Sin embargo, las palabras tendrán que traducirse ahora en acuerdos concretos: listas, alianzas y lugares para los distintos sectores.
En paralelo, el resto de los espacios también acomoda sus piezas para la elección provincial del año próximo. El seguimiento de esa pulseada, en la portada de La Política Río Negro.

