Consumo en Bariloche 2026: el turista llega, pero gasta menos, y el vecino lo sienteConsumo en Bariloche 2026: el turista llega, pero gasta menos, y el vecino lo siente

Más turistas, menos plata en el bolsillo de cada uno. El consumo en Bariloche en 2026 refleja una paradoja que los operadores locales conocen bien: la ciudad está llena y la economía local no lo siente de la misma manera. Los datos lo confirman.

El consumo en Bariloche en 2026 presenta una paradoja que los operadores turísticos locales ya describieron con precisión: la ciudad recibe turistas, los hoteles tienen ocupación, y sin embargo el impacto en la economía local es más acotado que en temporadas anteriores. El primer trimestre cerró con un gasto promedio de 325 dólares por estadía —equivalente a unos $456.000 pesos— según el informe de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Bariloche. El indicador mejoró en términos interanuales, pero todavía está por debajo de los parámetros históricos del destino.

El diagnóstico de los operadores es directo: «El dinero disponible para ocio, recreación y turismo es cada vez menor, y la gente toma decisiones de consumo muy racionales», señaló un referente del sector en marzo. Y no lo planteó como crítica sino como dato objetivo: Bariloche no es una isla. La caída del salario real y la contracción del consumo masivo —que en el primer cuatrimestre de 2026 acumuló una baja del 3,3% según consultoras privadas— se sienten también en el principal destino turístico de la Patagonia.

Lo que dicen los números

El efecto multiplicador del turismo en Bariloche es real y documentado. Cada 100 pesos que gasta un visitante generan un impacto económico cercano a 339 pesos en la economía local, según un informe de la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica. El gasto directo de los visitantes durante 2025 superó los 604.000 millones de pesos, con cadenas de valor que se extienden a proveedores, transporte, mantenimiento y gastronomía.

Pero ese multiplicador funciona sobre una base que se achicó. La conectividad aérea cayó 7% durante el verano 2026 respecto al año anterior. Los pasajeros que llegan en avión —con mayor poder adquisitivo y estadías más largas— son menos. El turismo en colectivo y en auto, que es el que más crece, genera menos derrame económico por visitante.

El vecino en el otro lado de la ecuación

Mientras el sector turístico administra esa tensión, el vecino barilochense enfrenta una canasta básica total que en mayo de 2026 superó los $1.498.000 pesos para una familia tipo de cuatro integrantes, según el INDEC. En términos interanuales, la CBA acumuló una suba del 36,2% y la CBT del 34,9%, ambas por encima de la inflación general del período. La estructura económica de Bariloche —donde el comercio y la hotelería concentran casi el 70% de las actividades habilitadas y la producción primaria tiene presencia casi nula— hace que la salud del vecino dependa de manera casi directa de la salud del turismo.

El intendente Cortés definió al turismo como el eje central de la economía local. Es la descripción correcta. También es la descripción de una vulnerabilidad: cuando el turismo estornuda, Bariloche se resfrió.

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Por LPRN

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