El tablero electoral de Río Negro ya se mueve
Faltan más de un año para las elecciones provinciales de 2027, pero la política rionegrina ya comenzó a mover sus piezas. La fotografía que emerge de los primeros análisis del escenario es clara: tres espacios con posibilidades reales de competir por la gobernación, un oficialismo con techo electoral limitado y un gobernador que necesita ampliar su base si quiere retener el poder.
Juntos Somos Río Negro (JSRN) lleva casi dos décadas dominando la política provincial, pero los números actuales muestran que la intención de voto del espacio ronda el 30%. En un escenario de tres tercios, eso puede no alcanzar.
La alianza que Weretilneck necesita
Para salir de ese techo, el gobernador Alberto Weretilneck pone la mirada en el PRO rionegrino, conducido actualmente por el legislador Juan Martín. La incorporación de ese sector le permitiría ampliar la base de centroderecha de JSRN y, al mismo tiempo, quitarle oxígeno a otras fuerzas que compiten por ese mismo electorado.
Dentro del propio oficialismo, la discusión sobre la candidatura todavía no está saldada. Weretilneck mantiene abierta la posibilidad de buscar una nueva reelección, pero también gana espacio el nombre del intendente de Cipolletti, Rodrigo Buteler, como eventual sucesor del proyecto provincialista.
El peronismo y LLA, las otras variables
Del otro lado del tablero, el peronismo trabaja para reconstituir su unidad. La intendente de General Roca, María Emilia Soria, aparece como la dirigente con mayor volumen político dentro del espacio. Las estimaciones ubican al peronismo con un piso electoral superior al 35%, lo que lo convierte en una amenaza concreta si logra mantener la cohesión interna.
El tercer actor es La Libertad Avanza, que atraviesa una reorganización interna en la provincia. Mientras la diputada nacional Lorena Villaverde es una figura polémica dentro del armado, otros sectores impulsan a Enzo Fullone —que lleva adelante una intensa recorrida territorial— como alternativa para liderar el espacio libertario rionegrino.
La mayor preocupación del oficialismo es precisamente que la derecha concurra dividida: si LLA encabeza Fullone y Aníbal Tortoriello decide competir por separado, ambos espacios se disputarían el mismo electorado y, en el proceso, le quitarían votos a JSRN. En ese escenario, el peronismo podría volver a pelear por la gobernación con chances reales.
