Las rutas 22 y 151 de Río Negro pasaron formalmente a manos de la provincia. El gobernador Alberto Weretilneck convocó a intendentes y dirigentes en Cipolletti para explicar cómo administrará los corredores cedidos por la Nación.
El acuerdo cubre 518 kilómetros divididos en 13 tramos. Sin embargo, la pregunta que quedó abierta es la misma que recorre toda la provincia: quién paga la reconstrucción de rutas destruidas por años de abandono nacional.
El plan vial arrancó formalmente con esa reunión en Cipolletti, donde Weretilneck convocó a jefes comunales del Alto Valle y Valle Medio junto a referentes sindicales y productivos. El mandatario presentó el traspaso como una oportunidad histórica y pidió paciencia. Además, reconoció que la provincia deberá licitar, contratar y financiar antes de que caiga el primer balde de asfalto.
Las rutas 22 y 151: dos etapas y un crédito de 60 millones de dólares
El ministro de Obras Públicas, Alejandro Echarren, precisó los plazos. Los tramos sin contratos nacionales en ejecución deben quedar a disposición de Río Negro en un máximo de 60 días hábiles. La primera etapa alcanzará unos 305 kilómetros e incluirá reparaciones de calzada, banquinas y señalización. Las prioridades son la rotonda entre las rutas 22 y 250 en Choele Choel, el corredor de la ruta 151 entre Barda del Medio y Catriel, y el Puente 83 en Cipolletti.
Para financiar esa primera etapa, el Ejecutivo provincial pedirá autorización a la Legislatura para tomar un crédito de hasta 60 millones de dólares ante el FONPLATA, banco de desarrollo integrado por Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay. El presidente del bloque de Juntos Somos Río Negro, Facundo López, ya confirmó que impulsará el tratamiento urgente del paquete legislativo. Por lo tanto, el debate en la Legislatura será el próximo capítulo político de este proceso.

Buteler pide el puente, Soria reclama los fondos nacionales
El respaldo político al acuerdo fue amplio, incluso entre intendentes de distintos espacios. Sin embargo, cada jefe comunal aprovechó el micrófono para marcar su propio reclamo.
El intendente de Cipolletti, Rodrigo Buteler, respaldó la decisión y concentró su exigencia en el puente ferroviario sobre la ruta 151. Los choques reiterados de camiones contra esa estructura interrumpen el Tren del Valle y complican el tránsito cotidiano. Para Buteler, resolver ese punto es condición previa para expandir el servicio ferroviario. Además, no descartó la posibilidad de cobrar peajes para sostener el mantenimiento.
La intendenta de General Roca y candidata a gobernadora, María Emilia Soria, acompañó el traspaso pero fue directa en su reclamo. La Nación retiene recursos del impuesto a los combustibles que deberían volcarse a obras en Río Negro. Soria estimó que entre 25.000 y 30.000 millones de pesos anuales de ese fondo no se aplican donde corresponde. En consecuencia, reclamó que el gobierno de Milei no se desvincule de los costos.
Salzotto advirtió sobre los grises del convenio
La voz más crítica fue la de Daniela Salzotto, intendenta de Catriel. Si bien acompañó la decisión de fondo, advirtió que el texto completo del convenio firmado con la Nación todavía no es público. Salzotto señaló zonas grises: cuánto costará el crédito, quién lo pagará y si los peajes formarán parte del esquema de devolución.
También cuestionó que la provincia no reclamara formalmente por los fondos del impuesto a los combustibles. Dado que esos recursos existen y no se aplican, Salzotto sostuvo que Río Negro debería exigirlos antes de asumir deudas propias. El convenio tiene vigencia de 20 años. Lo que viene ahora es la Legislatura, el crédito internacional y la primera licitación. La cuenta regresiva ya arrancó en La Política Río Negro.
