El diputado nacional Aníbal Tortoriello construye su imagen en Río Negro como opositor al poder central. Sin embargo, en el Congreso hace exactamente lo contrario: faltó para frenar la interpelación a Manuel Adorni y al día siguiente dio quórum para el Súper RIGI. El legislador provincial Facundo López lo cruzó sin filtro. Y el episodio no pasó desapercibido en la provincia
El tortoriello doble discurso Río Negro Buenos Aires no es una percepción: tiene fecha, hora y nombre de votación. El 23 de junio, la Cámara de Diputados convocó a una sesión especial para interpelar a Manuel Adorni, el jefe de Gabinete de Milei investigado por irregularidades en su declaración patrimonial. La sesión necesitaba 129 legisladores en sus bancas. Llegaron 117. Entre los ausentes estuvieron Aníbal Tortoriello, la diputada libertaria Lorena Villaverde y Sergio Capozzi. Los tres representan a Río Negro.
Al día siguiente, sin embargo, los mismos legisladores que faltaron para trabar la interpelación a Adorni aparecieron en el recinto para dar quórum al proyecto del Súper RIGI, que otorga ventajas impositivas y aduaneras extraordinarias a multinacionales. En menos de 24 horas, la misma lógica que los ausentó en un caso los convocó en el otro. La diferencia: uno convenía a la oposición rionegrina, el otro convenía al gobierno de Milei.
Facundo López fue directo: «Abanderado en Río Negro, encubridor en Buenos Aires»
El jefe del bloque de Juntos Somos Río Negro en la Legislatura provincial, Facundo López, no esperó más. A través de un mensaje publicado en sus redes, apuntó directamente contra Tortoriello con una frase que se viralizó en el mapa político rionegrino. «En nuestra provincia se presenta como el enviado de Dios, el paladín de la ética y el puritano que viene a dar lecciones. Ayer, junto a Lorena Villaverde y Sergio Capozzi, pegó el faltazo para vaciar el recinto, dejar la sesión sin quórum y blindar la interpelación a Manuel Adorni. Toda esa farsa de la honestidad que declama en territorio rionegrino se termina cuando sus jefes políticos de Capital le ordenan silencio y complicidad», escribió.
Por lo tanto, la acusación no quedó en el plano de la crítica partidaria. López tocó el punto más sensible de la construcción política de Tortoriello: su imagen de independiente que no se rinde ante el poder central. Esa imagen es exactamente lo que el exintendente de Cipolletti intenta proyectar mientras trabaja su candidatura a gobernador en 2027.
La tensión entre el discurso local y la conducta nacional
Tortoriello formalizó su afiliación a La Libertad Avanza en junio. Desde entonces, sus declaraciones en Río Negro mantienen un tono opositor al establishment político. Sin embargo, en el Congreso, sus votos cuentan otra historia. Además, la Ley de Tierras —el debate de la semana— tampoco encontró a Tortoriello en las trincheras del rechazo. Mientras la marcha del 6 de agosto llenaba las calles de Bariloche, Cipolletti, Roca y Viedma, el diputado no emitió declaraciones específicas sobre un proyecto que afecta directamente a la Patagonia.
La tensión es evidente. Para ser candidato a gobernador, Tortoriello necesita aparecer como alternativa real al modelo Weretilneck y al peronismo. No obstante, su conducta legislativa en Buenos Aires lo acerca al oficialismo nacional en cada votación que importa. En consecuencia, la pregunta que instaló López no es retórica: ¿qué defiende Tortoriello cuando no está frente a una cámara rionegrina?
Por ahora, el diputado no respondió el cruce de López. Tampoco se pronunció sobre la Ley de Tierras en la semana donde toda la Patagonia salió a la calle. El silencio, en política, también habla.

