El Gobierno nacional habilitó un nuevo régimen de retiro voluntario en Parques Nacionales, en medio de un ajuste que ya redujo la planta del organismo en más de 300 agentes. Retiro voluntario en Parques Nacionales
El retiro voluntario en Parques Nacionales quedó formalizado esta semana mediante la Resolución 191/2026, publicada en el Boletín Oficial. La medida se suma a una reducción de personal que viene de antes.
Una planta que ya se achicó un 13%
Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, la cantidad de agentes del organismo bajó de 2.290 a 1.985. El nuevo régimen apunta a profundizar esa baja sin recurrir a despidos directos.
La decisión se enmarca en el plan general de reducción del empleo público que impulsa la Jefatura de Gabinete, a cargo de Manuel Adorni, en un contexto de caída sostenida de la recaudación tributaria.
Quiénes pueden anotarse y quiénes no
Podrán sumarse al retiro los agentes con estabilidad y al menos dos años de antigüedad, dentro de los parámetros de edad y situación previsional que fija la norma. El plazo corre del 1 de julio al 11 de agosto.
Hay exclusiones que marcan el límite del programa. No podrán adherirse quienes tengan causas penales por delitos contra la administración pública, sumarios graves en trámite o litigios laborales abiertos contra el Estado.
Tampoco accederán quienes ya cuenten con un beneficio previsional otorgado. Y hay un dato que llama la atención: el Cuerpo de Guardaparques Nacionales queda directamente afuera del régimen.
Cuánto se paga y qué se pierde a cambio
El incentivo central es una gratificación extraordinaria por única vez, pagada en tramos. Para agentes de hasta 60 años equivale al 90% de la remuneración bruta mensual por cada año de antigüedad. A partir de los 61, el porcentaje baja al 85%.
El cálculo toma solo conceptos remunerativos habituales, sin contemplar adicionales extraordinarios. A cambio del beneficio, quien se retire no podrá volver a trabajar en el Estado nacional durante cinco años, bajo ninguna modalidad de contratación, salvo cargos docentes universitarios.
Un trámite con filtro discrecional
El proceso pasa por Recursos Humanos, luego por Asuntos Jurídicos, y termina con la decisión final del Directorio de la APN. Esa decisión es discrecional: puede rechazar pedidos por razones de servicio o criticidad del área.
La medida llega en paralelo a otros frentes de tensión en organismos estatales, como el conflicto que atraviesa el INTI por amenazas de despidos masivos, en un clima de ajuste que se extiende a distintas reparticiones nacionales.

