El Museo de la Patagonia recibió esta semana una distinción de la Secretaría de Cultura de Río Negro. El reconocimiento llegó en el marco de una diplomatura sobre patrimonio cultural rionegrino y destacó el trabajo que la institución de Bariloche sostiene desde hace décadas.
El reconocimiento al Museo de la Patagonia, en el marco de una diplomatura
La distinción se entregó dentro de la «Diplomatura en Patrimonio Cultural Material e Inmaterial Rionegrino: sus concepciones, protección y marco legal». El acto homenajeó a profesionales que investigan, preservan y ponen en valor el patrimonio cultural, natural y científico de la región.
Eduardo Pérez, director del museo, recibió el reconocimiento junto a parte del equipo del organismo. La institución fue felicitada por su trayectoria y por la tarea que despliega desde hace décadas, ya que custodia una parte central de la historia, la identidad y el patrimonio del Parque Nacional Nahuel Huapi.

Tres generaciones dedicadas al patrimonio patagónico
Eduardo Pérez lleva 33 años de trabajo en el Museo de la Patagonia y lo dirige desde marzo de 2020. Es museólogo, con formación en repositorios culturales y naturales. Antes de asumir la dirección pasó por la atención al público, el montaje de exhibiciones y las tareas de conservación de las colecciones.
Su vínculo con Parques Nacionales viene de familia. Su abuelo, Manuel Jesús Pérez, ingresó al organismo en 1937 y fue el primer marinero de la histórica embarcación Modesta Victoria, en el lago Nahuel Huapi. Se jubiló en 1978, después de cuatro décadas de servicio.
El padre de Eduardo, Américo Pérez, también trabajó en Parques desde 1967 y se sumó al museo en 1977, donde permaneció hasta su retiro en 2014. Con esa historia, la familia acumula casi un siglo de trabajo ininterrumpido en la conservación del patrimonio patagónico, además de una identificación fuerte con Bariloche y su comunidad.
Una institución fundacional para la identidad de Bariloche
El Museo de la Patagonia fue inaugurado en 1940, junto con el Centro Cívico de Bariloche, y ocupa el ala este de ese edificio declarado Monumento Histórico Nacional. Desde entonces reúne colecciones etnográficas e históricas que explican el poblamiento de la región y recibe, en años normales, alrededor de 30.000 visitantes.
Ese recorrido de más de ocho décadas es, en parte, lo que la Secretaría de Cultura de Río Negro quiso destacar con este reconocimiento. El reconocimiento también alcanzó al resto del personal del museo: investigadores, conservadores, documentalistas, educadores y personal de atención al público, que comparten a diario ese patrimonio con visitantes y con la comunidad.
Preservar la memoria institucional, en este caso, equivale a sostener viva la identidad de toda la región. Quienes quieran seguir de cerca la vida cultural e institucional de Bariloche y Río Negro pueden hacerlo a través de La Política Río Negro.

