Diego Piquín, director ejecutivo de la Agencia de Turismo de Río Negro, comunicó que dejará el cargo a fines de noviembre. Su entorno habla de desgaste, burocracia y una autonomía que nunca llegó.
La Agencia de Turismo de Río Negro (ATUR) se queda sin su director ejecutivo. Piquín le comunicó su decisión al ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy. Según trascendió, su salida se concretaría a fines de noviembre.
La novedad se conoció el viernes, en plena edición de Bariloche a la Carta. Además, llega a las puertas del fin de semana largo y cuando la provincia empieza a definir su estrategia para el verano. Por eso, el organismo deberá resolver quién ocupará el puesto ejecutivo en la antesala de la temporada alta.
Por qué se va Diego Piquín
En concreto, cerca del funcionario explican la renuncia por un largo desgaste. En ese sentido, apuntan a la burocracia y a una agencia que nunca alcanzó la autonomía prevista en su ley de creación. La idea original era que funcionara con la agilidad de un ente mixto como el Emprotur.
Sin embargo, en la práctica quedó atrapada en la lógica administrativa del Estado. “Para comprar una botella de agua tienen que armar un expediente”, graficaron en su entorno. También dejaron una conclusión más dura: “No le dieron las herramientas para que funcione como tiene que funcionar y como fue pensada”.

Una agencia con varios cambios de conducción
Piquín llegó a la ATUR en agosto de 2025. Hasta entonces era gerente del Emprotur de Bariloche. Además, ganó el cargo en un concurso público que definió el directorio del organismo. De hecho, fue un segundo llamado: el primero se declaró desierto y luego se eliminó la exigencia de residir en Río Negro.
Desde el inicio, la agencia funcionó con un directorio público-privado. Allí tienen lugar representantes de las cuatro regiones turísticas de la provincia: Cordillera, Mar, Estepa y Valle. Así, el objetivo declarado era gestionar el turismo con un mecanismo más dinámico que el de un ministerio.
No obstante, la conducción política cambió varias veces. El área de Turismo pasó a la órbita del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, y Banacloy asumió la presidencia de la ATUR en abril. Luego, en julio, el gobernador Alberto Weretilneck designó por decreto como presidenta a la secretaria de Turismo, María Sol Canalda.
Reclamos de trabajadores y pedidos de informes
La salida de Diego Piquín se suma a un clima tenso en el área. En septiembre, trabajadores de la Secretaría de Turismo enviaron una nota formal a Banacloy. Allí pidieron precisar qué estructura de turismo tiene hoy la provincia y qué funciones corresponden a cada organismo.
Además, reclamaron saber cómo se usan los recursos públicos destinados a la actividad. A fines de ese mismo mes, un grupo de legisladores presentó un pedido de informes al Ejecutivo. El planteo apuntó al funcionamiento de la ATUR y a la situación del personal de la Secretaría.
El organismo ya había recibido críticas desde Bariloche a comienzos de año, cuando Gustavo Gennuso cuestionó a la Agencia y apuntó contra Weretilneck. Ahora, con la renuncia de su director ejecutivo, la discusión sobre el modelo vuelve a quedar abierta.
Por ahora, el Gobierno no informó quién reemplazará a Piquín ni si habrá un nuevo concurso. Mientras tanto, la temporada de verano se planifica con la conducción ejecutiva en retirada. Más información política de la provincia en La Política Río Negro.

