Salarios: UnTER convoca a Congreso. El sindicato docente de Río Negro consideró insuficiente la pauta presentada en la paritaria y define los pasos a seguir de cara al ciclo lectivo.
El escenario educativo en la provincia enfrenta horas decisivas tras la última reunión paritaria. La conducción de UnTER manifestó un marcado descontento al evaluar la propuesta salarial del gobierno provincial, señalando que los porcentajes ofrecidos no logran recomponer el poder adquisitivo perdido por los trabajadores de la educación durante los últimos meses. Esta situación ha derivado en la convocatoria urgente a un Congreso Extraordinario para debatir democráticamente las acciones gremiales a seguir.
Críticas a la propuesta salarial del gobierno provincial
El rechazo inicial de las bases se fundamenta en varios aspectos técnicos y económicos que el sindicato considera innegociables. Los representantes gremiales sostienen que la propuesta salarial del gobierno provincial sigue recurriendo a esquemas de sumas que no impactan directamente en el básico, lo cual achata la pirámide salarial y perjudica a los docentes con mayor antigüedad y zona desfavorable. A su vez, cuestionan los plazos de actualización trimestral propuestos por el Ministerio de Educación, argumentando que la volatilidad inflacionaria requiere revisiones mensuales o cláusulas gatillo automáticas que garanticen que los sueldos no queden rezagados frente al costo de vida en la Patagonia.
A la discusión estrictamente monetaria se suma la preocupación constante por las condiciones edilicias de los establecimientos escolares. Desde el gremio advierten que la discusión salarial no puede desligarse del estado de las escuelas, exigiendo garantías de infraestructura segura y mantenimiento adecuado antes de que estudiantes y docentes regresen a las aulas.
Incertidumbre sobre el inicio de clases
La convocatoria al Congreso de UnTER representa un momento bisagra en la negociación. Este órgano deliberativo reunirá a los delegados de todas las seccionales de Río Negro para llevar el mandato de las bases, donde se definirá si se acepta una eventual mejora de la oferta o si se profundiza el plan de lucha. La historia reciente indica que, cuando el rechazo es generalizado en las asambleas locales, la posibilidad de medidas de fuerza que afecten el inicio del ciclo lectivo se vuelve una opción concreta.
El gobierno de Río Negro, por su parte, enfrenta el desafío de reformular su estrategia financiera en un contexto de recursos limitados. Las próximas horas serán fundamentales para determinar si existe margen político y económico para acercar posiciones y evitar un conflicto que paralice la actividad educativa en la región. La comunidad educativa y las familias rionegrinas aguardan con expectativa la resolución de este conflicto que marca la agenda política y social de la provincia.


