Una medida cautelar obliga a mantener intactos los predios de los dos proyectos hoteleros hasta nueva orden. El Municipio tiene tres días para responder y los vecinos se anotaron un punto a favor.
Los emprendimientos Faena y Cauma quedaron bajo la lupa de la Justicia rionegrina. El miércoles, una jueza de Bariloche dictó una medida de no innovar sobre los terrenos de ambos emprendimientos. Mientras rija, nadie puede hacer obras que alteren el ambiente de la zona.
La decisión llegó doce días después de la presentación de un amparo colectivo por razones ambientales, dirigido contra la Municipalidad. Ambos desarrollos generan resistencia en el oeste de la ciudad desde hace años.
Qué ordenó la jueza sobre Faena y Cauma
La cautelar prohíbe movimientos de suelo, desmontes y cualquier intervención que pueda provocar o empeorar un perjuicio al ambiente. También impide cambios que vuelvan irreversible la afectación que denuncian los vecinos.
La magistrada explicó el sentido preventivo de la medida. Si el terreno se modifica ahora, después sería imposible medir el impacto real de los proyectos. Por eso, buscó preservar la situación actual como punto de partida para cualquier evaluación.
Sin embargo, la jueza dejó en claro dos límites. La resolución no da por probado un daño ambiental. Tampoco anula los permisos que otorgó el Municipio.
El Municipio, con tres días para responder
La Justicia le pidió a la Municipalidad que responda por escrito dentro de los próximos tres días. Después de esa respuesta, se definirá si se convoca a una audiencia, tal como prevé el procedimiento para este tipo de causas.
El Ejecutivo de Walter Cortes queda así en el centro de la discusión. Deberá explicar cómo se evaluaron los expedientes que hoy cuestionan los vecinos.

Quiénes presentaron el amparo
La acción se presentó el 2 de octubre. La firmaron más de 500 vecinos y las asociaciones Árbol de Pie, Escalada Bariloche y Nadadores de Aguas Abiertas Rionegrinas. También la acompañaron los concejales Leandro Costa Brutten y Julieta Wallace.
El reclamo central es una evaluación ambiental que mire los dos proyectos juntos. Los demandantes sostienen que cada proyecto se evaluó por separado, como si el otro no existiera. Para ellos, los efectos sumados sobre un mismo sistema natural nunca se analizaron.
Las reservas en juego
Los dos predios están vinculados a las reservas naturales urbanas Morenito-Ezquerra y Laguna El Trébol, en el entorno del lago Moreno. Son áreas con humedales, bosque nativo y lagunas que el propio Municipio protegió hace más de quince años.
Los vecinos también cuestionan la escala de Faena. Según el amparo, el plan urbano del oeste solo permite 500 metros cuadrados cubiertos en esa parcela. El proyecto, en cambio, prevé decenas de edificios. Además, su estudio ambiental data de 2011.
Otro punto sensible es el acceso. Según los demandantes, ambos hoteles usan el mismo camino de montaña estrecho que atraviesa la reserva. A eso suman dudas sobre la provisión de agua para emprendimientos de esa magnitud.
Lo que viene
La pelota pasa ahora al Municipio. Su informe definirá el ritmo de una causa que puede marcar el futuro del oeste de Bariloche. Mientras tanto, las máquinas de Faena y Cauma deberán quedarse quietas. Seguí el caso en La Política Río Negro.

