El intendente Walter Cortés adelantó la compra de una planta de asfalto en Bariloche. La inversión contará con el respaldo del Gobierno provincial y apunta a acelerar la pavimentación barrial.
Un anuncio en medio de la entrega de maquinaria
Walter Cortés confirmó que el Municipio proyecta adquirir una planta de asfalto en Bariloche antes de lo previsto. El anuncio llegó durante un acto compartido con el gobernador Alberto Weretilneck en el gimnasio municipal N° 4. Antes se habían presentado nuevas máquinas viales incorporadas al parque municipal.
«Pronto, con la ayuda del gobernador, vamos a adquirir una planta de asfalto para ir más rápido a todos los barrios», adeI intendente reconoció, entre risas, que el mandatario provincial todavía no estaba al tanto del anuncio en ese momento. La escena marcó el tono informal de una jornada pensada para mostrar gestión conjunta entre Municipio y Provincia.
La planta de asfalto en Bariloche se suma a un refuerzo reciente del parque vial: una retroexcavadora sobre orugas, una motoniveladora 0 kilómetro y siete camionetas Toyota Hilux destinadas a delegaciones municipales. Cortés remarcó que la compra se hizo con fondos propios, sin recurrir a alquileres.
El jefe comunal vinculó el anuncio con una crítica velada a gestiones anteriores. Dijo que encontró «poco o nada» para enfrentar los inviernos barilochenses. Sostuvo que hoy, con orden administrativo, el Municipio puede invertir en equipamiento propio.
Obras que se suman al plan vial municipal
La compra de la planta se enmarca en una agenda de obras que Cortés repasó durante el acto. Mencionó la próxima inauguración de la Colectora Sur en Juan Herman y el avance del Puente Wiederhold sobre el arroyo Ñireco. También citó la obra de la Barda, el Puente Unión y el gimnasio de Arrayanes.
En el mismo evento, la Provincia aportó 400 millones de pesos para continuar la construcción del puente de hormigón en calle Wiederhold. El gobernador Weretilneck acompañó la recorrida y entregó escrituras y reconocimientos a distintas instituciones barilochenses.
El intendente insistió en que la prioridad de su gestión sigue siendo la obra pública. «Yo vine a la intendencia a hacer obras. El día que no haga obras, agarro la llave y me voy», afirmó ante vecinos y funcionarios presentes.
La futura planta de asfalto en Bariloche busca resolver un reclamo histórico: la lentitud para pavimentar barrios alejados del centro. Actualmente buena parte del trabajo vial depende de contrataciones externas, lo que encarece los plazos. Con equipamiento propio, el Municipio espera ejecutar obras de manera más ágil y sostenida durante los próximos años.

