El vicegobernador de Río Negro, Pedro Pesatti, presentó un ambicioso anteproyecto para la creación del Corredor Bioceánico para la Integración y el Desarrollo de la Nordpatagonia (CBID)
Una iniciativa que busca conectar el Atlántico con el Pacífico mediante una red ferroviaria, portuaria e intermodal que articule Río Negro, Neuquén y Chile.
El corredor bioceánico apunta a transformar a la provincia en un eje logístico estratégico frente al crecimiento exponencial del comercio con el Asia-Pacífico.
La propuesta fue elevada al gobernador Alberto Weretilneck y también enviada a la Comisión de Planificación, Asuntos Económicos y Turismo de la Legislatura de Río Negro.
El proyecto contempla unir el Puerto de San Antonio Este con Choele Choel, la Confluencia neuquina, Añelo, Zapala y los pasos cordilleranos hacia la región chilena del Biobío, generando una salida directa hacia los mercados asiáticos.
Vaca Muerta como motor del corredor bioceánico
El eje central del anteproyecto es aprovechar la expansión de Vaca Muerta como «demanda ancla» para financiar una infraestructura permanente que beneficie no sólo al sector energético, sino también a la fruticultura, la pesca, la minería, la petroquímica, la ganadería y el turismo.
«La energía debe financiar el desarrollo», sostuvo Pesatti, y advirtió que «las riquezas extraídas sin inversión en infraestructura permanente dejan, tras de sí, territorios exhaustos».
El documento estima un movimiento inicial de entre 5 y 7 millones de toneladas anuales para el corredor bioceánico, con posibilidad de escalar hasta 10 millones a medida que se consolide la infraestructura.
De esta manera, Pesatti remarcó que la actividad hidrocarburífera de Vaca Muerta ya supera la capacidad del transporte carretero y requiere una solución ferroviaria urgente para mover arenas de fractura, estructuras tubulares, equipos e insumos industriales.
Fruticultura, petroquímica y turismo: los otros beneficiados
El anteproyecto pone especial énfasis en la recuperación de la competitividad del Alto Valle y del Valle Medio. El texto sostiene que el corredor permitiría reducir costos logísticos, fortalecer la cadena de frío y abrir una salida exportadora más eficiente hacia los mercados asiáticos.
«La obra que la Nordpatagonia necesita por razones energéticas es, simultáneamente, la obra que la fruticultura demanda desde hace décadas», afirma el documento.
Otro eje central es el impulso a la industria petroquímica regional. La disponibilidad de gas y líquidos de Vaca Muerta, sumada a la conexión bioceánica, permitiría desarrollar complejos que produzcan fertilizantes, polímeros y derivados industriales con alto valor agregado.
Pesatti propone la creación inmediata de una Unidad de Gestión Político-Técnica del CBID, integrada por Río Negro, Neuquén, el Estado nacional, Chile, universidades, cámaras empresarias y organismos técnicos.
Como ya informó La Política Río Negro en su cobertura del proyecto, el anteproyecto también fue presentado ante organismos de financiamiento internacionales.
«La Nordpatagonia no puede esperar soluciones que lleguen desde el centro del país porque la experiencia histórica así lo demuestra.
La oportunidad de Vaca Muerta es hoy y la infraestructura del CBID es el legado que asegurará el desarrollo de nuestras provincias por las próximas décadas», cerró Pesatti.
