La tensión salarial escala en la provincia patagónica. Policías rionegrinos anuncian acampe en Viedma
El Consejo de Bienestar Policial y Penitenciario confirmó una medida de fuerza contundente. Desde mañana miércoles 18 de febrero de 2026, los uniformados instalarán un acampe en la Plaza San Martín de Viedma. El objetivo principal consiste en exigir una audiencia directa con el gobernador Alberto Weretilneck.
El núcleo del conflicto radica en el haber inicial.
Los agentes demandan un salario básico mínimo de 1.800.000 pesos. Esta cifra, según explican, responde al costo real de la canasta familiar actual. Además, permite cubrir necesidades básicas sin poner en riesgo la subsistencia de las familias policiales. Policías rionegrinos anuncian acampe en Viedma.
La oferta oficial genera rechazo inmediato y profundo.
El Gobierno provincial anunció un incremento del 6,79% para el mes de febrero. Dicho porcentaje combina la actualización por inflación (5,2%) con un tramo adicional del 1,5%. De esta manera, el sueldo inicial para personal de seguridad alcanza los 1.417.366 pesos. A ello se suma una asignación fija no remunerativa de 250.000 pesos, pagadera en dos cuotas. No obstante, los representantes del Consejo consideraron insuficiente la propuesta. Asimismo, criticaron la ausencia de una mesa de diálogo permanente.
La precariedad habitacional agrava el malestar general.
Numerosos efectivos enfrentan desalojos por incumplimiento de alquileres. En algunos casos extremos, las familias policiales luchan por garantizar la alimentación diaria. Esta realidad, denunciada en el petitorio presentado semanas atrás en General Roca, transforma el reclamo en una cuestión multidimensional.
El precedente santafesino inspira la estrategia actual.
Las recientes protestas en Santa Fe lograron una recomposición salarial significativa tras varios días de visibilidad nacional. Por consiguiente, los policías rionegrinos buscan replicar esa presión mediática. De esta forma, esperan forzar una negociación más favorable con las autoridades provinciales.
El acampe se presenta como paso inicial hacia el diálogo.
Los voceros del Consejo enfatizaron que la medida surge ante la falta de respuestas concretas. Mientras tanto, el Ejecutivo mantiene el esquema de aumentos escalonados hasta mayo. Sin embargo, la situación podría complicarse si no se abren canales de comunicación efectivos en las próximas horas.
Un nuevo foco de conflicto en el escenario provincial.
El reclamo policial se suma a las demandas de docentes, estatales y otros sectores. En este contexto, la seguridad pública enfrenta un desafío adicional. La resolución dependerá, en gran medida, de la disposición al diálogo entre el Gobierno y los representantes de las fuerzas.
El malestar acumulado amenaza con extenderse.
Diversas fuentes consultadas coinciden en que la paciencia del sector se encuentra al límite. Por lo tanto, las próximas 48 horas resultan decisivas para evitar una escalada mayor en la provincia.


