La Junta Electoral Municipal de Bariloche rechazó abrir las urnas de 48 mesas que La Libertad Avanza impugnó tras la elección de convencionales. La fuerza libertaria puede llevar el planteo al Juzgado Electoral de Río Negro, mientras se revisan 47 votos observados.
La Junta Electoral de Bariloche dijo que no al pedido de La Libertad Avanza (LLA). El miércoles 4 de noviembre, sus tres integrantes resolvieron no abrir las urnas de 48 mesas que la alianza libertaria había cuestionado. Esas mesas representan el 14% de las 333 habilitadas el domingo 1 de noviembre.
La elección definió a los 15 convencionales que reformarán la Carta Orgánica. Estamos Haciendo Bariloche, la alianza de Walter Cortés con Juntos Somos Río Negro, ganó ocho bancas. Fuerza Bariloche obtuvo tres y La Libertad Avanza, dos. El reparto completo figura en esta nota de La Política Río Negro.
Qué decidió la Junta Electoral de Bariloche
La Junta está integrada por Dana Guzmán, Ernesto Vicens y Norma Taboada. Los tres resolvieron no habilitar la apertura de las urnas. Luego, comunicaron la decisión a los apoderados de los partidos y alianzas que compitieron.
La impugnación de LLA la firmó su apoderada, la concejala Samanta Echenique. Según el planteo, los fiscales libertarios detectaron diferencias numéricas, tachaduras y actas con datos incompletos en el recuento inicial. Por eso, la fuerza pidió revisar la documentación y abrir las urnas. Como alternativa, solicitó declarar nulas esas 48 mesas.
Desde el domingo, LLA venía advirtiendo sobre presuntas irregularidades, como se informó en la cobertura del escrutinio. Sin embargo, esas objeciones son por ahora un reclamo partidario y no una irregularidad comprobada por la autoridad electoral.

Los 47 votos que sí se revisan
Tras rechazar el pedido, la Junta Electoral avanzó con otra tarea. Separó las bolsas selladas de las mesas con votos recurridos o impugnados durante el recuento provisorio. En total, son 38 votos recurridos y 9 impugnados, es decir, 47 sufragios.
Un voto recurrido es el que algún fiscal objetó en la mesa, con constancia en el acta. En cambio, un voto impugnado es el de un elector cuya identidad fue cuestionada por las autoridades de mesa o los fiscales.
La revisión se hace en la sala de sesiones del Concejo Municipal, donde funciona la sede operativa de la Junta. Allí estuvieron presentes los apoderados de las fuerzas políticas, que pueden apelar cada decisión.
El próximo paso, en manos de LLA
Ahora, la discusión puede pasar al Juzgado Electoral de Río Negro, la instancia de alzada de la Junta. En su presentación, la propia LLA ya había anticipado que podía recurrir a la vía judicial. Hasta el momento, no hay una resolución judicial que ordene abrir las urnas.
Por la escasa cantidad de votos observados, el resultado de esa revisión no alteraría el reparto de bancas. De hecho, el foco está puesto en el reclamo de fondo: si LLA va a la Justicia y si allí se ordena recontar las 48 urnas. Más información sobre la política de Bariloche, en La Política Río Negro.

