La feria de Sol de Mayo, una exposición itinerante con vendedores de otras provincias, abrió un frente entre el comercio de Viedma y el intendente Marcos Castro. La Cámara de Comercio junta firmas para pedirle reglas claras y, además, una baja de tasas.
La Expo Feria Sin Fronteras, conocida como La Saladita, funcionó del viernes 16 al domingo 18 de octubre en el predio del club Sol de Mayo. Fue justo el fin de semana del Día de la Madre, una de las fechas más fuertes del calendario comercial. Según los antecedentes difundidos, un grupo de emprendedores de Córdoba alquiló las instalaciones. La actividad, en tanto, fue ajena a la organización del club.
Qué reclama la Cámara por la feria de Sol de Mayo
El presidente de la Cámara de Comercio, Turismo, Industria y Producción de Viedma, Eric Solís, confirmó que convocarán a los socios para reunir firmas. La meta es sumar a más de 200 comerciantes de la capital rionegrina. También se sumarán representantes del comercio de Carmen de Patagones, que expresaron su disconformidad.
Con esas firmas, la entidad va a elevar una nota al intendente. El objetivo es que se revisen los criterios para autorizar este tipo de eventos. Además, piden condiciones claras para que la situación no se repita.
«Nos sorprendió porque nosotros podemos esperar que cualquier persona pueda hacer una feria, con todo lo que implica, pero después enterarte de que esa feria estuvo autorizada…», expresó Solís. El dirigente contó que se enteró del evento el jueves, por las redes sociales.
Por eso, la Cámara reclama que se aclare cómo se habilitó la exposición y bajo qué condiciones funcionó. Además, plantea que las propuestas itinerantes cumplan las mismas obligaciones fiscales y comerciales que un negocio establecido. Según la entidad, hoy esas exigencias no son equivalentes.

Tasas, controles y competencia desleal
El planteo no se limita a la feria. De hecho, el titular de la Cámara vinculó el caso con el peso de los impuestos sobre los negocios habilitados. «Si a estas personas no les van a cobrar nada para poner un puesto, a nosotros mínimamente podrían cobrarnos un poco menos de tasas», sostuvo.
Para Solís, parte del consumo del fin de semana se fue con vendedores de afuera. «La plata no queda en el circuito», resumió. Además, describió el momento del sector con una frase dura: «Venimos pidiendo auxilio hace un montón de tiempo, y que nos pase esto de la competencia desleal es como que nos están pateando en contra».
En ese sentido, la entidad pone el foco en los costos fijos de un comercio. Entre ellos menciona los alquileres, los servicios y las cargas impositivas municipales, provinciales y nacionales. Aunque reconoce que las ferias atraen público con precios convenientes, la Cámara pregunta cuánto de ese movimiento queda en Viedma.
Mientras tanto, el reclamo llega en un contexto de ventas en baja. Las ventas minoristas por el Día de la Madre cayeron 1,4% interanual en todo el país, según la medición de CAME. Así, el sector suma su quinto año consecutivo de caída en esa fecha.
Un pedido que suma presión sobre Castro
La feria de Sol de Mayo se convirtió así en un tema político para el gobierno municipal. Por un lado, la Cámara exige saber cómo se habilitó el evento. Por otro, reclama un alivio fiscal para los comercios que sostienen locales todo el año.
No es el primer pedido de la entidad en las últimas semanas. A comienzos de octubre, los comerciantes ya habían reclamado una mesa de proveedores para no quedar afuera de las obras energéticas, como publicó La Política Río Negro.
Hasta el cierre de esta nota, el sitio oficial del Municipio no había publicado información sobre la exposición. La nota con las firmas de los comerciantes será el próximo paso. Más información política de la capital en La Política Río Negro y en el sitio oficial de la Municipalidad de Viedma.

