El gremio municipal presentó un recurso de revocatoria contra la resolución con la que Walter Cortés bloqueó la comisión que iba a revisar el pase a planta de unos 400 contratados del Municipio de Bariloche.
El conflicto por el pase a planta en Bariloche sumó un capítulo. El Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOYEM) impugnó la Resolución 3254-I-2026, firmada por el intendente Walter Cortés el 25 de septiembre. Con ese decreto, el Ejecutivo frenó la Ordenanza 3617-CM-26, que el Concejo había aprobado semanas antes.
El gremio entregó un escrito de más de 19 fojas con sus argumentos. Además, lo anunció en sus redes sociales, donde tachó de arbitraria la decisión del intendente. Por ahora, el Municipio no dio a conocer una respuesta.
Qué proponía la ordenanza del pase a planta
La norma no incorporaba a nadie de forma automática. En cambio, creaba una comisión con representantes del Ejecutivo, del Concejo y del propio SOYEM. Su tarea era analizar, caso por caso, la situación de alrededor de 400 trabajadores con distintas modalidades de contrato.
A partir de ese análisis, la comisión iba a definir quiénes reunían las condiciones para pasar a la planta permanente. LPRN siguió el tema desde que el Concejo aprobó la comisión, a principios de septiembre.

Los argumentos de Cortés y los del gremio
Para vetar la ordenanza, el Ejecutivo planteó reparos jurídicos, institucionales y presupuestarios. Según su postura, sumar personal a la planta generaría nuevas obligaciones salariales, previsionales y administrativas. Asimismo, objetó que una comisión con otros actores opine sobre temas que considera propios de la administración.
El SOYEM, por su parte, sostiene que la regularización es una deuda pendiente con quienes sostienen los servicios municipales todos los días. Para el sindicato, los contratados no pueden pagar el costo de las cuentas del Municipio. Por eso, pide que el intendente deje sin efecto su resolución.
Qué puede pasar ahora
El recurso abre un nuevo frente administrativo. Si el Ejecutivo lo rechaza, la discusión vuelve al terreno político. De hecho, el Concejo puede insistir con la ordenanza, pero necesita los dos tercios del cuerpo, es decir, ocho votos.
Ese número no está garantizado. En las últimas sesiones, el oficialismo y la oposición chocaron por el módulo fiscal y por el pedido de una auditoría externa.
El calendario también pesa. Bariloche elige convencionales el 1 de noviembre, y el empleo municipal es uno de los temas que los candidatos llevan a la campaña. Mientras tanto, los 400 contratados siguen sin una definición sobre su futuro.
El texto de las ordenanzas puede consultarse en el sitio del Concejo Municipal de Bariloche. Más política de la ciudad en La Política Río Negro.

