La candidatura de María Emilia Soria no tiene desafíos en la provincia, pero en la capital cada sector juega su partido. Barreno, el binomio Sabbatella-Cacho y el armado de Kicillof tensan la pelea frente a Marcos Castro.
El peronismo de Viedma entró en octubre sin una fórmula para disputar la intendencia en 2027. En la provincia, el PJ cerró filas detrás de María Emilia Soria. En la capital, en cambio, la discusión sigue abierta y los roces ya son públicos.
El disparador fue un comunicado de la concejal Vanessa Cacho, del bloque PAR. La concejal informó que estará al frente de Patria y Futuro en la capital, el espacio alineado con Axel Kicillof. Además, avisó que tendrá candidato propio a intendente.
Cacho, Sabbatella y el sello de Kicillof
El referente político de Cacho es Mario Sabbatella, que ya buscó llegar al Municipio en elecciones anteriores. Su contacto directo en el kicillofismo es Carlos Bianco, jefe de Gabinete bonaerense.
Sin embargo, el anuncio cayó mal en el chat que reúne a los sectores que compitieron juntos en 2025. Allí les reprochan oportunismo y priorizar intereses propios por encima del conjunto.
Además, en esas conversaciones aparece otra figura: Ricardo Curetti, cuatro veces intendente de Carmen de Patagones. Algunos lo señalan como el referente regional del Movimiento Derecho al Futuro, la herramienta presidencial de Kicillof.
En paralelo, Sabbatella y Cacho dialogan con Carlos Soria (h), quien conduce la estrategia de la candidata a gobernadora. Para cerrar un acuerdo, pretenden lugares expectantes en las listas provinciales.
Barreno, el otro polo del peronismo de Viedma
Pablo Barreno ya compitió y quiere repetir. Gremialista judicial y exintegrante de la Legislatura, salió segundo en la elección de intendente de 2023, detrás de Castro. Ese resultado le dio dos bancas en el Concejo.
En los chats le reclaman que no convoca. Él responde que desde febrero hubo más de 30 reuniones y que la traba son intereses distintos, no la falta de encuentros.
Su sector sostiene que el espacio de Sabbatella no pasa de cinco puntos. Por eso, si la unidad fracasa, no descartan internas abiertas o cerradas. De hecho, Barreno cree que una interna abierta le serviría como precampaña.
Soria, por su parte, ya fijó criterio en su última visita a la capital. Cada ciudad, dijo, define sus candidatos, y donde no haya acuerdo se resolverá en internas.

El Concejo, Castro y la sombra de Pesatti
La grieta también se vio en el recinto. El Concejo aprobó, a pedido del Ejecutivo, una prórroga de más de un año para el mandato del Defensor del Pueblo.
Los peronistas Julián Algañaraz y Lorena Alan, del bloque Vamos con Todos, votaron a favor. En cambio, Cacho votó en contra. El gesto de los primeros hacia el intendente despertó sospechas dentro del propio espacio.
Mientras tanto, Marcos Castro trabaja su reelección con el respaldo de Juntos Somos Río Negro. Su escenario frente a una oposición fragmentada quedó dibujado en el mapa de Viedma rumbo a 2027.
A ese tablero se suma Pedro Pesatti. Un estudio del consultor Pablo Gustavo Díaz ubica al vicegobernador y exintendente de Viedma como una de las dos figuras capaces de competirle a Weretilneck. Según ese trabajo, su electorado ocupa el centro sin superponerse con otros.
Con ese cuadro, el peronismo de Viedma enfrenta un doble desafío: ordenar su casa y encontrar un nombre competitivo en una ciudad con referencias propias de peso. La cobertura sigue en La Política Río Negro.

